No es un salto al vacio, aunque lo parezca. Es la senda que se precipita hacia el valle y nos conduce al pueblo de Socueva. Como casi todo el camino, las Peñas Rocias lo presiden todo. Nos despedimos de ellas hasta el año que viene.
Al salir de la incómoda garma, cambiamos el lapiaz por las mas humanizadas brañas. Volvemos la vista atrás y vemos en lo alto el Mosquitreu y en la mitad la peligrosa garma que hemos atravesado.
Acercamiento al pico Mosquiteru. Terreno algo peligroso por lo resbaladizo del barrillo que se pega en las suelas de las botas. Hay que caminar con cuidado.
El grupo camina compacto sobre las praderías de Brenavinto. El estrecho sendero serpentea acomodándose a la configuración del terreno y librando los lapiaces de los Castros de Horneo.
Otra tanda de fotos para complementar las que ya habéis colgado en el Blog.
En esta imagen se ve al grupo iniciando la marcha por los prados de Horneo bajo la cumbre de los Campanarios. Carlos vigilando y sopesando las verticales paredes de la montaña.